
Que pena!, es así, la mayoría de los adultos llevamos dentro lo que está bien visto o mal, dependiendo de si eres niña o niño y aunque creas que no lo haces, en el fondo hemos vivido de esta manera y lo trasmitimos a mayor o menor escala,(sobre todo los que como yo, tenemos unos años más)."No cojas el vaso de princesas de tu hermana, ¿no ves que es de niñas?" oí decir a una madre el otro día, nosotros los vamos encaminando drásticamente a la diferenciación de géneros, con todo lo que eso conlleva. Intentemos cada uno desde nuestra pequeña parcela, no alentar estas diferencias potenciando la coeducación, la edad que trabajaremos es privilegiada para ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario